10 novembre 2015

Argentina: Misa de apertura - 110º Asamblea Plenaria con la Vida Consagrada

Los obispos argentinos iniciaron la 110° Asamblea Plenaria del Episcopado con la celebración de una Misa en la Basílica de Luján en el marco del Año de la Vida Consagrada. Participaron numerosos religiosas, miembros de institutos de vida secular y vírgenes consagradas quienes compartieron un momento previo de animación y reflexión en la plaza frente a la Basílica.
Al respecto Mons. José María Arancedo expresó en su homilía que “cada Instituto tiene su propia historia carismática que es un don que nos enriquece, diría que nos pertenece. Somos testigos agradecidos de este camino de Dios en la Iglesia Argentina. Esto es hoy para los obispos, queridos religiosas y religiosos, motivo de alabanza y gratitud a Dios y de reconocimiento a ustedes por su entrega. Esto queremos decírselo en este día. Hay un momento fundante en la historia de cada carisma que nos recuerda la riqueza y el fuego del comienzo, no la nostalgia de lo que fue. Ello requiere hoy de una fidelidad creativa que mantenga vivo el sentido y la vivencia del carisma”
Agregó Arancedo que “lo auténticamente nuevo en la Iglesia siempre es obra del Espíritu Santo que presenta en la vida consagrada, nos recuerda Francisco, una nota particular de profecía.  Ella está llamada, en el seguimiento a Jesús y en la comunión de la Iglesia, a mostrar la audacia del Espíritu en caminos nuevos, sea en la vida activa como contemplativa. Valoren el don recibido. Reconocemos con gratitud tantas obras misioneras, caritativas como educativas entre otras, que llevan adelante con esfuerzo y no siempre en las mejores condiciones, se lo agradecemos sinceramente, pero sobre todo valoramos sus personas, la presencia de ustedes y la riqueza del carisma en nuestras iglesias particulares”.
Al final de la misa se escucharon una serie de testimonios acerca del acompañamiento del Siervo de Dios Cardenal Eduardo Pironio a los consagrados, especialmente cuando fue prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica entre 1976 y 1984. Se colocó una ofrenda en la tumba que guarda sus restos en el interior de la Basílica y finalmente la Comisión Ejecutiva entregó a los consagrados la publicación de un texto inédito de Pironio escrito en 1985 y titulado: “La comunidad religiosa, ¿signo de esperanza de la cruz?”.
    
Sor Luisa
Mons. José María Arancedo
Sor Cecilia y Sor Liliana
 Animación en la Plaza de Luján 
Sor Claudia, Sor Susana y Monseñor Mario Cagnello
Sito: http://www.episcopado.org/portal/actualidad-cea/oficina-de-prensa/item/1099-misa-de-apertura-110%C2%BA-asamblea-plenaria.html

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